La carpa asiática amenaza con alterar de forma irreversible los principales sistemas fluviales del país. Por ello, ha optado por una solución drástica
Estados Unidos ha activado una respuesta tecnológica sin precedentes para frenar la expansión de la carpa asiática, como informa el Servicio de Pesca y Vida Silvestre. Y es que se trata de una especie invasora procedente de Asia que amenaza con alterar de forma irreversible los principales sistemas fluviales del país y, especialmente, el equilibrio ecológico de los Grandes Lagos.
La medida consiste en la electrificación controlada de tramos estratégicos de varios ríos, una solución diseñada no para eliminar a los peces, sino para disuadir su avance mediante campos eléctricos subacuáticos. El planteamiento combina ingeniería, biología y gestión ambiental ante un problema que se arrastra desde hace décadas.
La llegada de la carpa asiática a Estados Unidos se produjo en el siglo pasado como parte de un programa para mejorar la calidad del agua y controlar algas en entornos acuícolas. Sin embargo, su escape al sistema del río Misisipi marcó el inicio de una expansión acelerada y difícil de contener.
