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Gongoroko Stereo


El ruido dejó de ser una simple molestia y pasó a convertirse en una infracción sancionable. Desde este año, la Ley 2450 de 2025 entró en plena aplicación en Colombia, reforzando los controles viales sobre las motocicletas que circulan con escapes modificados, resonadores alterados o sistemas que elevan el sonido del motor por encima de los niveles permitidos.


La norma establece un límite máximo de 86 decibeles. Todo vehículo que supere este umbral será considerado generador de contaminación auditiva y podrá ser objeto de sanciones. Para las autoridades, el objetivo es claro: reducir un problema persistente que durante años ha generado constantes quejas en barrios residenciales, zonas comerciales y principales vías del país.


El foco: escapes alterados y piezas no originales


De acuerdo con el Gobierno Nacional, la aplicación de la ley se concentra especialmente en motocicletas que presentan modificaciones en el sistema de escape, uso de piezas no originales o daños evidentes que incrementan el nivel de ruido.

Aunque estas alteraciones son comunes, ahora tendrán consecuencias económicas y operativas para los conductores.
Las autoridades advierten que el exceso de ruido no solo afecta la convivencia ciudadana, sino que también tiene impactos negativos en la salud, especialmente en niños, adultos mayores y personas que viven cerca de vías con alto flujo de motocicletas.


El cumplimiento de esta normativa busca mejorar la calidad de vida y la tranquilidad de las comunidades, al tiempo que promueve una movilidad más responsable en el país

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