Lina Tesillo Rada, quien tenía 24 años, ingresó caminando con un dolor abdominal a una clínica y horas después fue entregada sin vida, el hecho ha causado conmoción en la comunidad donde vivía la joven
“Mi hija llegó por su propio pie, solo con un dolor de estómago, y me la devolvieron mu€rta. Hicieron un procedimiento que nunca autorizamos”, lamentó su madre, entre lágrimas.
Denunciaron los familiares que el recorrido de Lina por el sistema de salud comenzó en la clínica Cehoca, en Santa Marta, donde le aplicaron medicamentos y la enviaron a casa pese a que continuaba con malestar. Al no presentar mejoría, sus padres la trasladaron al Hospital Julio Méndez Barreneche, donde —según narran— pasaron horas esperando atención. “Solo le aplicaron algo para calmar el dolor y la mandaron otra vez para la casa.
Se conoció que ante la persistencia de los síntomas, la familia decidió llevarla a la clínica El Prado, donde esperaban una atención definitiva. Sin embargo, aseguran que allí la situación se tornó más grave. Lina empezó a descompensarse tras varias aplicaciones médicas, y un médico decidió intubarla y trasladarla a la Unidad de Cuidados Intensivos. “Nos opusimos, pero no nos escucharon. No firmamos ningún papel, y aun así procedieron”, sostuvo la madre, quien presenció con desesperación el deterioro de su hija.
Así mismo dieron a conocer que el padre de la joven, en un intento de detener el procedimiento, fue sujetado por los vigilantes del centro médico mientras observaba cómo los médicos actuaban sin el consentimiento familiar. Minutos después, Lina fall€ció en medio de la confusión. “Fue una pesadilla. No nos dejaron estar con ella, ni entender qué estaban haciendo”, narró el hombre, visiblemente afectado.
