En Valledupar y en las redes sociales no se habla de otra cosa: Rafael Santos Díaz, hijo del inmortal Diomedes Díaz, estaría superando en riqueza al reconocido cantante Silvestre Dangond, uno de los máximos exponentes del vallenato de la nueva ola. Así lo indican recientes encuestas y sondeos que circulan entre los seguidores del género.
Rafael Santos no solo vive de su carrera artística, sino que arrastra un poderoso legado económico. Entre regalías vitalicias por los éxitos de su padre, propiedades heredadas, fincas en diferentes municipios del Cesar, negocios privados, caballos de competencia y apartamentos de lujo tanto en la Costa como en Bogotá, Santos ha logrado consolidar un patrimonio que lo posiciona como uno de los artistas con mayor poder económico en la región.
Mientras Silvestre Dangond presume sus giras internacionales y lujosa vida en Miami, los sondeos aseguran que la fortuna silenciosa de Rafael Santos lo supera ampliamente en bienes raíces, ganado y poder económico. En el Cesar, muchos aún lo conocen como “el heredero consentido de Diomedes”.
La polémica ha encendido las redes sociales. Algunos fanáticos comentan que “Silvestre podrá llenar estadios, pero Santos tiene el poder y el dinero de la dinastía Díaz”, mientras otros recalcan que “Silvestre es espectáculo, pero Rafael representa tradición, tierra y caballo”.
La controversia está servida: ¿será que el hijo del Cacique de la Junta está destinado a destronar en fortuna a Silvestre Dangond?
