En un lapso de dos a tres meses, el proveedor de electricidad, AFINIA, ha estado perjudicando a los habitantes de Magangué repetidamente. Estas interrupciones del servicio han durado más de 12 horas, tanto en áreas específicas como en todo el municipio de Magangué.
Estas interrupciones están generando pérdidas económicas para los consumidores, ya que, por ejemplo, en las zonas que necesitan plantas de desagüe o drenaje de aguas residuales, se está presentando contaminación.
Además, los comerciantes deben depender de generadores eléctricos con un costo comercial de alrededor de 5 millones. Su operación es inevitable cuando no hay electricidad, y su gasto diario es de unos 100 mil pesos, dependiendo del precio de la gasolina. Esta pérdida no se considera por la empresa al emitir las facturas.
Asimismo, los pequeños empresarios y emprendedores que tienen que mantener alimentos en condiciones de refrigeración se ven obligados a perder ventas o productos.
También, la empresa debería considerar a los consumidores que tienen familiares enfermos o niños pequeños, quienes están expuestos a altas temperaturas.
Por otra parte, se observa que las suspensiones del servicio ocurren en la mañana, mientras que los trabajos de mantenimiento comienzan a las 8 a. m. y terminan a las 5 p. m.
