Nicolás Gallo Barragán, árbitro de Caldas, perdió su credencial para actuar como árbitro central en competencias internacionales.
Aunque Gallo continuará como árbitro FIFA hasta 2025, su participación se limitará al rol de VAR (Video Asistente). Esta decisión se produce tras un error cometido en el VAR durante un partido entre Águilas y Patriotas, que resultó en una sanción que lo dejó fuera de las designaciones por nueve fechas y dos meses. Sus decisiones, a menudo cuestionadas, han sido el centro de acalorados debates. Desde penales dudosos hasta errores garrafales en partidos decisivos, Gallo ha dejado una estela de polémica a su paso.
El cambio a la sala del VAR representa un giro inesperado en la carrera del árbitro. Aunque seguirá vinculado al fútbol de alto nivel, su influencia en el juego será diferente. Muchos se preguntan si esta nueva función será un nuevo comienzo o si las sombras del pasado seguirán persiguiéndolo.
La decisión de la FIFA no hace más que confirmar lo que muchos ya sospechaban: Nicolás Gallo ha sido un árbitro demasiado polémico para seguir dirigiendo partidos de máxima importancia.
Sin embargo, su paso al VAR no garantiza una vida tranquila, puesto que, debido a sus antecedentes, cada una de sus decisiones desde la sala de video seguirá siendo escrutada con lupa, y cualquier error será amplificado por los aficionados al deporte rey.
